miércoles, 17 de marzo de 2010

Rutina

  Que ironía, querer que parta marzo para tener un horario un poco mas fijo, sí, ese deseo de saber que uno tiene que ocupar el tiempo en algo es como inherente al parecer, pero, al final, parte todo y uno siente que es como una ola de cosas que te tira todo encima.
  "Me copo y necesito organizar mi tiempo para algunos",  o, "todos los dias lo mismo"  para otros, son pensamientos más que comunes para la gente cuando se cambia de rutina de golpe, ese ritmo tan circular puede ser como un remolino que termina tirando para abajo, aburriendo a muchos y desesperando a mas de alguien. 

 Pero, alto, es necesario entonces una pausa, una cosa es tener una rutina y otra cosa es caer en la rutina.  Todos los dias pueden ser iguales y diferentes al mismo tiempo, es todo cosa de uno realmente.
  Quizás lo mejor sería también tener conciencia de a que se debe la rutina, en el caso de los escolares sobre todo, pues pareciera ser para muchos que el fin máximo es terminar el año y no van más allá de eso.
 Una invitación, entonces, sería  a poder hacer cada día distinto haciendo el ejercicio de encontrar a Cristo en las pequeñas cosas y en quienes te rodean, de seguro así el tiempo se pasa más rápido y  surgirán virtudes en los demás que antes quizas estaban escondidas o pasaban desapercibidas.
 La rutina es una rutina en la medida que uno no quiera hacer cada día algo distinto, especial y mejor al anterior...

domingo, 7 de marzo de 2010

La juventud y el terremoto: Cuando la indiferencia hace la diferencia

 
 Chile, 3:34 am del 27 de febrero de nuestro esperado año bicentenario, la mitad de Chile se ve repentinamente despertada por un movimiento que al comienzo partió como un temblor normal, pero en los 3 minutos que tuvo lugar, llegó a magnitudes catastróficas, la situación se agravó ampliamente por la furia del mar que no tuvo reparos para arrasar en varias ciudades con cuanto estuviera a su paso.
  
  Dos millones de damnificados, cerca de 800 muertos, y otros cientos de desaparecidos en 6 regiones, son, para un país de 16 millones de habitantes, cifras mayores que más allá de los números significan el dolor para todos aquellos que vieron como el trabajo de toda una vida se iba abajo en segundos, como de la noche a la mañana tuvieron que despedirse de sus seres queridos o simplemente el dolor de ver como nuestros compatriotas están viviendo al día viéndose impedidos de poder proyectarse y soñar con un bicentenario feliz. Ahora, todo se reduce a comenzar desde cero en muchos casos, y en otros tantos a recuperar lo perdido.
Y esto es sólo en lo que refiere al ámbito humano. Un problema de estas características afecta a todas los aspectos de la vida. Patrimonio cultural en el suelo, ya que grandes referentes culturales en los pueblos o las ciudades databan de la época colonial son de adobe. La economía se estanca, la educación se altera, los caminos se destruyen, entre tantas otras secuelas que lo ocurrido el 27 de febrero nos deja.

Pero Chile es un país de gente que lucha, ya lo hizo antes y ahora no será la excepción. Son innumerables las iniciativas que han surgido en el anhelo de ayudar, de levantar nuevamente a una nación que se ha mostrado lamentablemente más marcada por los saqueos de quienes no podían esperar para llevar el alimento a los suyos o a sus hogares y el pillaje, más lamentable incluso de quienes descriteriadamente han aprovechado el caos para hacerse de elementos que no son de primera necesidad, y entre todos aquellos que quieren cooperar para levantar a Chile, están los jóvenes.
A lo largo de todo el territorio es la juventud la que se está moviendo bajo el alero de colegios, universidades, la cruz roja o fundaciones varias. Entre ellas, existe una de jóvenes en Temuco, pertenecientes o cercanos a las ramas de Pioneros, Aliadas y Universitarios, tanto hombres como mujeres, que no quieren quedarse en lo material solamente, sino que buscan además darle sentido a la entrega llenándola de la presencia de Dios, y en especial de quien es conocida como "Alma de Chile", María.

Dando no sólo alimentos, sino esperanza

Inició con un rosario en el santuario para pedir por los damnificados, y en ese lugar de gracias, fue Ella quien infundió la idea de salir a la comunidad para recolectar ayuda, ya a tres días del terremoto, se podía ver carros repletos de donaciones a las salidas de los supermercados, y en la casa de la juventud masculina, centro de acopio de tales contribuciones, además ropa de toda clase. Se llega a 5 supermercados, con gente durante todo el día ayudando, cientos de cajas ya se han armado y otras tantas entregadas a algunos lugares donde la tragedia ocurrió en menor grado, pero no por eso la gente estaba menos necesitada. 

Se inicia en la mañana con una oración para pedir por todos los que ayudan y los que están damnificados, pidiendo a la Mater que estos jóvenes puedan ser "Manos de María" y así puedan llegar a muchos Cristos que sufren a lo largo de tantas localidades, y que necesitan compañía, ayuda y sentir que no están solos y hay quienes los acompañan en su dolor.
El rosario sigue, el trabajo también. Y es la oración lo que ha ayudado a darle sentido al trabajo y lo que hace sentir que se puede salir adelante, que Dios nunca nos abandona y que la Mater nos protege. El próximo paso es salir este domingo acompañados de toda la Familia de Schoenstatt de Ayinrehue a dejar la ayuda recolectada a un lugar golpeado por la catástrofe, y ahí no sólo entregar las cajas, también rezar, acompañar y acoger el dolor dando esperanza.

La reconstrucción del país será una tarea de todos también

El trabajo no se detiene, la reconstrucción del país será una tarea de todos también, tarea a largo plazo ciertamente, pero podemos tener la certeza de que en estos días hay quienes han dado una respuesta al tiempo que se les presentó, y han podido plasmar en acciones concretas sus ideales.

A estas alturas, a una semana de un suceso que quedará en la memoria colectiva, sólo queda agradecer por poder contar con quienes han trabajado poniendo todo su tiempo y entrega, así como a quienes han escuchado el llamado a cooperar de estas "Manos de María", porque no han sido indiferentes a lo que está pasando a su alrededor, y es eso lo que marca la diferencia cuando se trata de salir adelante frente a una tragedia de características como las que, lamentablemente hemos tenido que vivir estos días.

 

viernes, 18 de diciembre de 2009

Superar la pobreza, ¿o transformarla?


(Personalmente, este comentario me gusta por algunas cosas bien simples, primero por lo directo que es y segundo, porque contiene convicciones reales. )

La pobreza es algo que no se puede erradicar, ciertamente la gente puede hacerse más rica o ir mejorando su calidad de vida, pero como concepto, no puede desaparecer, pues si ellos crecen económicamente, los que tienen más dinero crecen a pasos más grandes, entonces la brecha nunca se supera.

Lo que se puede hacer es darles una mejor calidad de vida, pobreza que se pase a llamar sencillez, que sea una condición con dignidad de vida.

A grandes rasgos, la mejor solución pareciera ser generar herramientas que les permitan postular a un empleo o emprender un negocio, entonces estamos rompiendo el círculo de la pobreza. Padres que trabajan o emprenden tienen hijos que optan a una mejor calidad de vida, progreso progresivo, eso es lo que debemos lograr, pues los grandes cambios no se hacen de la noche a la mañana.

Otra alternativa es la capacitación o perfeccionamiento, al hacer esto estamos aumentando sus posibilidades de obtener un trabajo el postular.

Claro que nada de esto es posible sin responsabilidad social, tanto de empresas como de la sociedad civil y el gobierno. Con un país abierto, sin miedo a dar oportunidades y con buena disposición para generar empleo y surgir, vamos a "superar la pobreza".

Mi experiencia. La pobreza de frente

**Este testimonio está sacado, al igual que publicaré luego, de un blog que debimos hacer como proyecto en clases de "realidad nacional", el tema era la pobreza.


Quizás nosotros no nos encontremos en las condiciones de pobreza descritas en la entrada anterior, pero al vivir en sociedad, en más de alguna vez nos ha tocado compartir con aquellos que, aunque para muchos tienen menos, a veces tienen más.
En la vida no se puede estar indiferente frente a lo que viven los demás, el dolor ajeno es algo que no se puede ignorar, y es por esto que existen determinadas instancias en las cuales se puede salir a compartir con otras realidades, las misiones son unas de ellas, una oportunidad en la que el colegio en el cual estamos, podamos ser comunidad y al mismo tiempo llevar la alegria y el mensaje de Cristo al resto, son experiencias que marcan y que dejan huellas, ¿quién no se alegra de poder alegrar a alguien por un momento?.

Queremos aprovechar esta entrada para poder compartir nuestras experiencias vividas frente a la pobreza, partiremos nosotros...

Traiguén, Julio de 2007, en una población nueva, literalmente en la punta del cerro, nos alegrábamos porque a pesar de ser advertidos de que era la población mas peligrosa de la ciudad, y que no nos sorprendiera escuchar disparos en pleno día, la gente nos estaba prestando atención y en general se mostraba dispuesta a conversar con nosotros... comentando esto con mi compañera de misión nos detuvimos en una esquina y adivinando como tocar en esa casa que tenía como 3 puertas, sale una señora con toda la pinta de quién está preparada para salir a una pelea, más tarde entenderán porqué.
Luego de presentarnos su cara cambió, la señora Andrea comenzó a contextualizarnos un poco más en la realidad que existía en la población. De a poco fuimos contándole sobre nuestro objetivo, qué hacíamos 70 jóvenes en vacaciones de invierno en días de tanta lluvia y frio dando vueltas por la ciudad. Ya le habíamos contado sobre nosotros, ahora era su turno. Puso cara de indecisa, pero a pesar de eso, comenzó a agarrarnos confianza y contarnos de cómo habia perdido a su marido en un accidente de auto cuando él iba a trabajar y se volcó en plena carretera, la empresa no respondió mayormente y resignada, tuvo que aprender a convivir con la impotencia.
Sus hijas, en ese momento pequeñas, crecieron sin un padre presente, y desde ese momento la señora Andrea empezó a trabajar por sus hijas, vendió pan, lavó ropa de vecinos, se las arregló para ofrecer servicios de costurería y así, poco a poco fue manteniendo a sus hijas y viviendo con lo justo, renunció a muchas cosas por el bien de su familia y peleó por que tuvieran una vida mejor que ella. Por eso su cara de lista para pelear. Ahora su hija mayor está casada y la ayuda en lo que puede, pagó el subsidio para su casa nueva en el cerro y vive mas tranquila.
¿Cómo no estar orgulloso de la señora Andrea y tantas otras como ella que día a día se esfuerzan para esquivar la pobreza y surgir?, ¿cómo no estar feliz de haberla conocido?

Ahora es su turno, los invitamos a ustedes a darnos a conocer aquéllas historias que los han marcado o les han llamado la atención.

viernes, 11 de diciembre de 2009

Haz todo.. Haz nada..

No, no es publicidad ni que sea un fanático de la "limón soda", .. sólo que hoy porfin salí de vacaciones y me acordé de esa frase al llegar a mi casa.

"Las hice todas" de alguna manera si.. pude manejarme con todas las pruebas y terminar bien el año.. pero ahora que tengo tiempo, ¿es tiempo para no hacer nada?.

Al contrario, es momento de hacer todo, todo lo que a uno le gusta claro está, y porqué no lo que se debe hacer y se posterga por tanto tiempo (eso incluye por ejemplo el ordenar a fondo la pieza).

Cosas que pueden cansar fisicamente, pero que en verdad te hacen sentir pleno y feliz. Trotar, leer, pasear, su pichanga de vez en cuando o solamente salir a vagabundear con los amigos son unas de tantas cosas que se pueden hacer cuando están el tiempo y las ganas.

Entonces, ahora que hice "todo", hago mas que nada, lo que quiera. Relajo intensivo.
Espero que quien lea esto concuerde con mi opinión de las vacaciones.

martes, 1 de diciembre de 2009

Cómo sacar beneficio de la TV y no fracasar en el intento.





  
(A continuación, el primer ensayo que he escrito, la exigencia, hablar sobre la tv..)


No cabe duda de que los padres del 2009 son distintos a los de hace 30 años, la sociedad cambia y con ella, nuevas costumbres se van gestando en las vidas de los chilenos, y aquellos que se ven más propensos a estos cambios son los hijos, especialmente los niños y preadolescentes que no tienen su personalidad moldeada definitivamente.

 Y qué elemento más presente en la cotidianeidad que la TV, esa pantalla que, como el pan, no falta en ningún hogar en la actualidad. Sí, la TV, que puede transformarse para los padres en un dolor de cabeza si no es usada apropiadamente. Acá, las ideas de un joven que hace una retrospectiva a la presencia de la pantalla y los padres en su infancia.

  Si bien la TV puede ser una ventana a otros mundos y realidades, es clave el donde se ubique. De plano debiera descartarse la presencia de esta en las piezas de los hijos, que muchas veces puede transformarse en un lugar donde el control de los padres no es patente.
  El darle una misión a lo que se ve en la tele, un objetivo, es un factor que puede significar grandes avances par los niños. Usar aquellos programas educativos que complementan la enseñanza preescolar es algo recomendable, pero ojo, que no se transforme en alargar el período de clases. Por eso es clave el buscar y probar hasta encontrar aquel que más entretenga al pequeño, sin perder los objetivos pedagógicos que de por medio vayan quedando y puedan estimular su ingenio, creatividad o alguna habilidad determinada.

Una buena herramienta o punto de referencia son las guías programáticas que algunas empresas de cable proveen, donde se puede encontrar reseñas sobre ciertos espacios televisivos, así como la calificación o estrato de edad recomendado según los valores o actitudes presentes en pantalla. Ahora, si es absolutamente necesario el seguir al pie de la letra esas recomendaciones, prefiero decir que no. ¿Son todos los niños iguales?, pues no debiera haber problemas en que un niño de 8 años vea algo que se aconseja para los de 12, si el tema presente en tal o cual programa ya se ha conversado de antemano con el hijo. Los temas más recurrentes son la violencia y antivalores como el egoísmo, la ambición, entre otros. Su hijo agradecerá en algún momento el que Ud. Haya sido un guía y un educador presente en la infancia y que hable con ellos apenas se muestren las inquietudes y dudas valóricas o el infante presente conductas inadecuadas tantas veces copiadas de la ventana a otros mundos.

Ahora bien, si su hijo ya es preadolescente, o sea tiene entre 12 y 14 años, ármese de paciencia y disposición, pues es en este rango de edad donde el desafío de hacer aquello que se prohíbe o que no se recomienda, es mayor.



      Hijos en esta etapa necesitan estar al día con todo lo que pasa a su alrededor, su nivel de conectividad se expande a un mayor uso de Facebook, Messenger y todas aquellas redes sociales tan comunes en Internet, y al estar entrando a dedicar mas tiempo al PC lo que hace es reducir el tiempo frente a la TV. Para aquellos padres que no les agrade tener a sus hijos frente a la tele todo el día, esto puede ser un alivio, pero no hay que bajar la guardia pues esto no significa necesariamente que la calidad de lo visto sea mejor, por eso, la conversación con los hijos sigue siendo clave en su formación.

  Retomando el tema de los contenidos, esta es la edad en la que empiezan a buscar tanto nuevos temas como nuevos horarios, la novela nocturna, los programas de realidad (tanto realities como de investigación), comienzan a ser recurrentes y la pantalla que otrora fuera la ventana a mundos ficticios y en su mayoría menos fuertes temáticamente, ahora es una ventana a realidades crueles, frías e inmorales, los hijos se ven de golpe enfrentados al mundo real. Para que el encontrón con estas situaciones no sea tan perjudicial o malentendido por los jóvenes es imprescindible contar con su compañía ocasional cuando estén presenciando estos programas, o el comentar y dar la opinión respecto a determinado programa que el hijo esté viendo le será útil para que no haya confusiones y se pueda formar una opinión real sobre lo que se ve.

Por tanto, se puede entrever que la comunicación es trascendental para la formación de aquellos que en su minuto deberán tomar las riendas de la sociedad y encaminarla hacia nuevos rumbos, pero esta comunicación tan necesaria debe ser principalmente la hecha por los papás y no la impersonal y distante pantalla que a mas de alguien ha perjudicado. Asumir responsablemente la tarea de educadores es una consigna que no se debe dejar de lado si queremos hijos con criterio y que sean auténticos, no moldeados por la tele. Y basándonos en que de todas las cosas se puede sacar algo bueno, debemos trabajar para que la tele no sea un enemigo, sino una herramienta de formación.

viernes, 27 de noviembre de 2009

¿Por qué un blog?

Mucha gente ya se habrá preguntado el porqué tener un blog, y me incluyo. Tal vez será la necesidad de tener algo que decir, la idea de que siempre es más facil por escrito que verbal, o simplemente el hecho de que "la nube" de la web 2.0 (si, esa que nos deja a todos ser parte de ella y generar contenidos), nos ha facilitado el acceso a este tipo de instancias en las que el arma no es la pluma, si no las teclas. Digo esto, claro, con la convicción de que a veces la mejor arma son las palabras.

  Pero, y yó, ¿porqué este blog, porqué Mas allá de las Palabras?. Simplemente porque cuando la gente te da una idea buena, y más de una vez, uno sabe que por algo te lo dicen, y ciertamente, la idea de digitalizar mis comentarios y ensayos hechos en clases me pareció interesante. Aunque también quiero ir "más allá de las clases" y poder plasmar mis ideas en un ámbito mas personal, libre de las condiciones que se imponen en la sala.

       Por esto es que, la invitación es a leer y participar.. dejando de lado los prejuicios, pues no por tener 17 años lo que haya que decir sea menos.
                                  Bienvenidos al blog, ojalá que puedan leer más allá de las palabras.
                                                                                                                                      Saludos, Mauro